Una historia de la radio y de su no tan negro futuro

Varias son las historias sobre la invención de la radio y varios son los países y los inventores a los que se defiende como los padres del medio de comunicación, aunque lo cierto es que sea quien sea el padre real de la radio o el primero que realmente trabajó en ella poco importa cuándo o dónde empezaron a trabajar en convertir las ondas en el soporte para un nuevo medio de comunicación porque el resultado acabará siendo el mismo. Aunque ya en el siglo XIX había quienes estaban estudiando cómo crear la radio, lo cierto es que el medio no se estableció como tal hasta los Felices Años 20, cuando comenzaron las primeras emisoras regulares de radios de entretenimiento.

Estados Unidos y Alemania fueron los mercados pioneros en el boom de la radio, aunque lo cierto es que el nuevo medio de comunicación tuvo un éxito inmediato y es posible encontrar pronto los primeros pasos de los que luego se convertirán en los grandes grupos mediáticos en diferentes países. La BBC nace, de hecho, en 1922 (y luego, por otra parte, se convertiría en una de las primeras en probar con la naciente televisión en la década siguiente) y en 1923 aparece la primera emisora de radio en España. En 1924, los españoles tenían ya una programación regular de contenidos entre los que se incluían conciertos de música clásica, música de gramófono y, cómo no, los primeros anuncios de los primeros receptores de radio.

La radio se convirtió en un éxito inmediato. Las revistas y los periódicos de los años 20 o 30, que cualquiera puede consultar en la versión online de la Hemeroteca Nacional, están llenos de anuncios de radios o de anuncios de cursos para trabajar en este nuevo y sorprendente medio de comunicación. Las estrellas de la radio protagonizaban noticias y entrevistas y aparecieron incluso revistas especializadas en este nuevo medio que permitían acceder a la lista de la programación y a contenidos exclusivos sobre el nuevo medio. Y hasta las viñetas humorísticas eran protagonizadas por la radio.

El medio se popularizó rápidamente porque era rápido, fácil de acceder a él y además eliminaba ciertas barreras (no tenías que leer para poder disfrutar de sus contenidos). La radio llegaba con el mismo aire de modernidad que tenía el cine y con una programación variada (pronto empezaron a aparecer más emisoras) y atractiva. Además, la radio se confirmó como el gran medio de comunicación para acceder a las noticias de última hora y a la información de mayor interés (todos hemos leído alguna novela o visto alguna película sobre la II Guerra Mundial en la que todo el mundo está concentrado alrededor de la radio para poder entender qué está pasando), porque sus informaciones llegaban antes que las de los aún lentos periódicos. La radio era entonces algo que parecía tan inmediato como hoy nos parece internet.

Los anunciantes pronto se sintieron atraídos por el nuevo medio y pronto empezaron a probar formatos y modelos para hacer llegar a sus consumidores los mensajes publicitarios que estaban intentando transmitir. La radio se convirtió en un escaparate para la innovación publicitaria y pronto se pasó, por ejemplo, de dejar en un locutor el poder de contar lo que el anunciante quería decir para sumar cancioncillas pegadizas que hacían que el mensaje se quedase pegado en el cerebro del consumidor.

La edad de oro de la radio parecía estar consolidando un medio a prueba de bomba.

La caída de la radio tradicional

Pero como todo en esta vida, la radio tuvo que enfrentarse al ciclo de la vida. Y como le está ocurriendo ahora mismo a la televisión (que está perdiendo el interés entre las nuevas generaciones por el más versátil y completo internet), la radio tuvo que ver como la irrupción de la televisión como nuevo medio de comunicación de masas tras la II Guerra Mundial y su consolidación en los 50-60 como el nuevo elemento que no debía faltar en las casas iba a acabar resquebrajando su dominio y su futuro.

Las audiencias de la radio poco tienen que ver con las audiencias que la radio tenía en el pasado, a pesar de que sigue siendo el medio de comunicación que consigue llegar a más potenciales receptores y que elimina más barreras (internet aún no llega a tantas partes y la radio consigue hacerlo no solo con más alcance que la tele sino también con receptores mucho más baratos). De hecho, hoy, 13 de febrero, se celebra el Día Internacional de la Radio y se celebra justo ese punto, el que la radio es capaz de llegar a muchos más lugares y muchos más ciudadanos que ningún otro medio de comunicación.

Volviendo a su punto de inflexión, la aparición de la televisión mostró un medio más versátil y con mayores funciones de entretenimiento que la radio. Su programación era más variada y, obviamente, visualmente más rica, así que atrajo rápidamente a la audiencia y se convirtió en el recurso al que todo el mundo echaba mano para el entretenimiento familiar. Y así, casi sin que pudiese evitarlo, la radio fue herida de una forma bastante grave.

La radio empezó a enfrentar a un problema que hasta entonces no tenía. Su audiencia iba envejeciendo sin que los nuevos consumidores se incorporasen realmente a sus filas como oyentes. Esto suponía un problema para las cifras de audiencias pero también se convertía en un problema para captar anunciantes. Si se quería llegar a los consumidores había que probar otros medios de comunicación.

¿Está la tendencia cambiando?

La radio sigue teniendo problemas para atraer a los anunciantes. Según cifras de la radio estadounidense, aunque las cifras de oyentes no se han desplomado en los últimos tiempos, es cada vez más difícil atraer la atención de los anunciantes. Los precios de la publicidad sí se han desplomado en los últimos años y las emisoras están cobrando a la mitad sus espacios publicitarios. En 2013, las radios estadounidenses generaron unos ingresos de 1.300 millones, frente a los 1.600 de 2011. Las radios tienen un problema, aunque sus audiencias están mostrando una cierta tendencia a los brotes verdes.

Y es que la idea de que la audiencia está envejeciendo (y muriendo, como repetían en las clases de la facultad centradas en radio), podría ser considerada bastante discutible. El último EGM en España muestra que la radio tiene una penetración diaria en España del 61%, una cifra (para 2014) que no ha parado de crecer desde 2008 (cuando era un 53,1%). Y lo más interesante es que la mayor penetración de la radio en España ya no está entre los jubilados. Los mayores de 65 años, con una penetración del 46%, es de hecho el grupo que menos escucha la radio.

El grupo con mayor penetración de la radio en España es el que va de los 35 a los 44 con un 69,1% seguido muy de cerca por los millennials (25 a 34) con un 67,3%. Los siguientes grupos de población donde la radio tiene más éxito son, además, los miembros de la Generación Z y las franjas más jóvenes de los millennials. Entre 20 y 24 años, la radio tiene una penetración del 63,2%. Entre los 14 y los 19 es del 58,3%.

¿Está entrando la radio en una nueva juventud?

La radio digital y la radio en internet

La radio nunca llegó a hacer realmente el apagón analógico, aunque en algunos mercados la adopción de la radio digital está más avanzada que en otros. Por radio digital hay que entender algo paralelo a la TDT: no solo la emisión debe ser en digital sino también la recepción. Las radios abandonarían lo analógico y los consumidores tendrían que cambiar su parque de aparatos. Todo estaba preparado, los planes, el formato (el DAB) y hasta los primeros calendarios, pero el apagón nunca llegó. Para las radios, el cambio de soporte era una cara inversión. Además, temían que los oyentes no los siguiesen y que el paso a lo digital fragmentase aún más las audiencias y fuese un torpedo directo a su línea de flotación.

Pero aunque la radio tradicional ha decidido permanecer de espaldas al formato digital, lo digital está convirtiéndose en una de las claves que podría sostener que su futuro no va a ser tan negro como lo era. O al menos quien ya está dando las bases para que lo sea. Internet ha salvado a la radio.

Las cifras de oyentes de radio a través de internet son cada vez más elevadas y muestran una mayor fortaleza del producto. Y por radio en internet no se entiende únicamente ese nuevo producto como pueden ser Pandora o similares, sino radio de siempre adaptada a lo que hay ahora. Las cifras son esclarecedoras y ni siquiera hay que recurrir a los mercados de EEUU o Reino Unido para encontrarlas. Según uno de los últimos estudios de la IAB sobre España, el 82,7% de los internautas escucha la radio online y lo hace siguiendo la versión en la red de alguna de las emisoras de siempre que emiten a través de la red también. Un 33,6% de los internautas lo hace de forma diaria y un 9,4% varias veces al día.

“Un medio histórico y tradicional como la radio está adaptándose a la perfección al entorno online”, señalaba entonces Antonio Traugott, director general de IAB Spain, que recordaba que “la penetración entre los internautas es muy alta y las acciones de negocio publicitario son muy amplias”. Las tasas de crecimiento del consumo de la radio online son también muy interesantes. Según un estudio de Automotive, en España crece al ritmo del 30% al año.

El boom del podcast

Internet está además haciendo que formatos que habían tenido una vida limitada o que había caído en el fracaso estén conociendo una nueva existencia. Es lo que ocurre con el podcast. Serial, un podcast que tiene detrás a uno de los podcast más establecidos de EEUU y a una radio pública, se convirtió en la sensación viral de la temporada con una historia que seguía un crimen real e intentaba desvelar si el acusado era o no culpable, tras años en la cárcel. El podcast se convirtió en un fenómeno y todo el mundo hablaba de él, pero demostró además que el denostado podcast vuelve.

Las razones de la vuelta del podcast están en que se han superado los problemas técnicos que los hacían un tanto malos en sus primeros momentos (cuando internet apareció como medio de masas, el podcast nació asociado, aunque fracasó bastante rápido), en que se han dotado a los podcast de más y más interesantes contenidos y a que los consumidores acceden a ellos desde sus smartphones y por tanto pueden llevarlos siempre consigo. El consumo desde dispositivos móviles es de hecho uno de las razones de la vuelta de la radio acompañada por el apellido internet: la radio online ha crecido poderosamentegracias a los smartphones.

¿Está por tanto la radio entrando en una pero diferente edad de oro?

Un artículo escrito por Raquel C. Pico

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