Cómo hacer que Windows 10 funcione a pleno rendimiento

El sistema operativo Windows 10 de Microsoft se ha convertido en la versión de Windows con la mayor velocidad de adopción de la historia. Un año después de su lanzamiento, está presente en 300 millones de dispositivos. La clave para entender esa cifra está en el precio. Windows 10, de momento, es una actualización gratuita para todos los usuarios de Windows 7 y versiones posteriores. Eso sí, dejará de serlo el próximo 29 de julio. Ese día, todos los usuarios que no hayan actualizado su ordenador tendrán que pagar 119 euros por la versión básica de Windows 10.

Esta es la primera vez que Microsoft ha ofrecido una actualización gratuita para la nueva versión de su sistema operativo. A juzgar por los resultados, la estrategia ha funcionado. La empresa asegura en su blog que el uso en minutos de su navegador por defecto, Edge, ha crecido un 50% en el último trimestre y Cortana, el asistente virtual que acompaña a Windows, ha respondido ya más de 6.000 millones de preguntas.

A pesar de ello, Microsoft está encontrándose con dificultades a la hora de llevar Windows 10 a ciertos segmentos del mercado. En el mundo de la empresa, por ejemplo, Windows 7 continua siendo el sistema operativo más utilizado. La compañía de Redmond apunta que varias grandes empresas tienen programas piloto de adopción de Windows 10 y confía en que una vez finalicen muchas den el salto.

Consejos para que Windows 10 funcione a pleno rendimiento.

Teniendo en cuenta este dato, Microsoft ofrece sus propios consejos para que Windows 10 funcione a pleno rendimiento. En su guía de optimización oficial de la plataforma, concretamente ofrece nueve consejos con los cuales, según ellos, el sistema operativo debería funcionar de la mejor forma posible.

De forma automática, Windows 10 es capaz de detectar algunos de los problemas de rendimiento más frecuentes, el porqué y cómo solucionarlos rápidamente. Pero además de esto, Microsoft nos sugiere tener siempre instalados el mínimo de programas que nos sea posible. Para ello, desde el Panel de Control podemos acceder a Agregar o desinstalar programas para eliminar toda la basura de la que no hacemos uso en el ordenador.

Estos puntos son clave según la compañía, pero además también nos sugieren que controlemos cuántos y qué programas se ejecutan en cada inicio del ordenador y el sistema operativo. Algunos de ellos provocan un importante impacto negativo sobre el rendimiento del ordenador, y se pueden abrir de forma manual una vez que el PC está encendido, de forma que le ahorremos a nuestro equipo el esfuerzo innecesario de ejecutarlo nada más encenderse. Para ello, tan sencillo como ir a la barra de tareas y pulsar clic derecho para abrir elAdministrador de tareas, donde encontraremos la casilla Inicio y podremos controlar qué programas se ejecutan de forma automática.

Aunque no son pocos los usuarios que ya utilizan equipos con unidades SSD para el almacenamiento, Microsoft recuerda que para un óptimo funcionamiento de Windows 10 sobre equipos con disco duro HDD es importante desfragmentar cada cierto tiempo. La fragmentación del disco duro provoca un trabajo extra sobre el disco duro y por tanto ralentizaciones, y para evitarlo podemos hacer que la herramienta Desfragmentador de discos se active desde el Panel de Control, o sencillamente dejar que funcione de forma automática según la programación establecida por el sistema operativo.

Otra de las cosas que se deberían tener en cuenta para optimizar el rendimiento del sistema es limpiar el disco duro. Tanto algunas versiones anteriores como Windows 10 cuentan con la herramienta Liberador de espacio en disco. Esta utilidad podemos encontrarla desde el menú de Inicio, pulsando sobreConfiguración para después acceder a Equipo y a continuación enAlmacenamiento. Dentro de esta sección es donde están disponibles las opciones relacionadas con los archivos temporales, pero desde la pestaña anterior podemos encontrar también qué aplicaciones están ocupando más memoria, y también cuáles son las ubicaciones habituales para el guardado de archivos por defecto.

En otro consejo relacionado con el rendimiento, Microsoft nos explica que es conveniente abrir sólo los programas que nos resulten imprescindibles. Nos recuerdan que la ejecución de procesos de forma simultánea provoca ralentizaciones en equipos de bajas prestaciones, y nos animan a que en los equipos con componentes de menor potencia es recomendable recurrir a ampliaciones de la memoria RAM, si necesitamos trabajar con varias aplicaciones en primer y segundo plano. No obstante, otra buena forma de mantener un buen rendimiento es deshabilitar los efectos visuales. Para ello podemos acceder a las Herramientas de rendimiento desde el Panel de Control, dentro de las Herramientas del sistema y en el apartado de Información.

Por último, y aunque es de sobra conocido que no es imprescindible para mantener una buena salud del ordenador, desde Microsoft recomiendan que el ordenador se reinicie con cierta frecuencia. ¿Por qué? En primer lugar, porque todos los procesos abiertos en segundo plano, y que no sean necesarios, se cerrarán y probablemente no se vuelvan a ejecutar después de reiniciarse. Y por otro lado, porque la configuración por defecto de Windows Updateaplica las actualizaciones únicamente cuando reiniciamos el equipo. Por lo tanto, ya no es sólo una cuestión de rendimiento para Windows 10, sino que también tiene que ver con la configuración de seguridad.
Un artículo escrito por Arantxa Asián
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s