5 industrias “off” que (contra todo pronóstico) han acabado poblando el mundo “on”

El proceso de digitalización en el que nos encontramos ha abierto numerosas oportunidades en todos los sectores del mercado.

El universo 2.0 ha revolucionado el mundo de las comunicaciones a través de las redes sociales; el mundo del entretenimiento con contenidos en línea y nuevas formas de consumo y, por supuesto, el mundo marketero que tiene ante sí incontables herramientas para llegar al público de una manera más efectiva, aunque sin duda, más compleja.

Pero el ámbito online ha sido también el germen de muchos nuevos negocios que han encontrado en este entorno el perfecto caldo de cultivo para emprender proyectos que quizá en el mundo offline no hubiesen sido posibles por culpa de los mayores costes que implica.

La eliminación de intermediarios, la rapidez en el servicio, la disponibilidad 24 horas y una experiencia de usuario mejorada han convencido a muchos empresarios para hacer de la esfera online su hábitat natural.

Y no solo los emprendedores han dado el visto bueno a la digitalización y es que, cada vez son más los usuarios que recurren a la web para realizar todo tipo de actividades.

La compra online es ya una rutina para los consumidores e internet se ha convertido en el lugar al que acuden para resolver dudas, compartir experiencias o realizar consultas.

Lo cierto es que casi ningún sector se queda fuera de la influencia del medio digital e incluso aquellos ámbitos del mercado tradicionalmente offline han conseguido derribar las barreras y ser uno más en este ecosistema.

De hecho, si volviésemos al pasado, poco podíamos imaginar hace 20 o 30 años que encontraríamos ciertos negocios que existen en la actualidad en el mundo digital.

Es por ello que hemos querido hacer una retrospectiva y un balance de las enormes oportunidades que ha traído consigo internet, de las barreras que ha roto y de cómo negocios tradicionalmente pertenecientes al ámbito offline han saltado exitosamente a la esfera digital. Estos son 5 de ellos:

1. Industria farmacéutica

Ya lo dicen las madres: con la salud no se juega. ¿O sí? Los productos farmacéuticos como medicamentos o cremas han encontrado, tradicionalmente, su lugar en los estantes de los establecimientos.

La sensibilidad de este tipo de productos ha hecho que tradicionalmente los consumidores hayan preferido acudir a su farmacia de confianza, en la que una persona con conocimientos pudiera aconsejarle sobre qué jarabe tomar para curar un catarro o qué crema escoger ante una urticaria.

Hasta ahora, claro. Las farmacias online son cada vez más habituales en el mundo digital. El aumento de la confianza en los métodos de pago por parte de los consumidores ha conseguido que estos establecimientos den el salto al universo digital, en el que pueden permitirse ofrecer descuentos en sus precios al eliminar costes.

Existe incluso la posibilidad de realizar preguntas y resolver dudas gracias a los chats que incorporan algunas webs y que ponen en contacto directo al farmacéutico con el cliente.

Los productos de parafarmacia y los medicamentos genéricos son pedidos habituales en estos viejos nuevos negocios que han encontrado en este entorno una nueva oportunidad en un sector con una elevadísima competencia.

2. Banca

Se acabaron las interminables esperas guardando largas colas para realizar una simple transferencia, consultar las cuentas o pagar las facturas.

La llamada “fintech” ha entrado de lleno en nuestras vidas para facilitar esos engorroso pero obligatorios procesos bancarios que llegan de la mano de adultez.

Quién hubiera imaginado hace 20 años que, con un simple móvil, una tableta o un ordenador, podríamos controlar todos y cada uno de los movimientos de nuestra economía.

Y el rápido avance de la tecnología ha propiciado no solo que podamos estar al tanto de lo lleno o vacío que está nuestro bolsillo, sino también de realizar pagos sin necesidad de tener una tarjeta de crédito o dinero físico y sin ni siquiera hacer ni un clic.

Son cada vez más los bancos que se han sumado a esta revolución tecnológica que no solo les ha hecho más eficientes y productivos, sino que ha conseguido cambiar la nefasta imagen de los bancos que ha perdurado mucho tiempo en la sociedad.

3. Alimentación

Hay quien asegura que prefiere “ver el género” cuando se trata de alimentación, pero, lo cierto es que, a día de hoy, la compra online es una apuesta segura.

El diseño, usabilidad y facilidad de navegación que ofrecen las webs de la mayoría de cadenas de supermercados permite a los consumidores llenar la nevera en apenas unos minutos y desde cualquier lugar.

Y, sobre todo, con la seguridad de que los productos llegarán a la hora establecida a la puerta de su casa y serán de la mejor calidad.

La creciente competencia en este sector ha obligado a las compañías de alimentación tradicionales a integrar no solo la digitalización en su ADN, sino a hacer de la experiencia de usuario y atención al cliente una prioridad en su servicio.

4. Inmobiliario

Hace 10 años, para comprar o vender una casa era imprescindible contar con terceros para ciertos procesos. La visibilidad de un anuncio o la tasación de un inmueble requerían contar con personas o entidades que entorpecían el camino hacia la compra por diversos motivos.

En primer lugar, por la pérdida de tiempo que suponía ponerse en contacto con las compañías o personas en cuestión y, en segundo, por los intereses ocultos que la mayoría de ellos tienen y que provoca notables perjuicios para el cliente.

La eliminación de estas barreras solo se ha producido con la plena llegada de internet.

La digitalización ha otorgado a los usuarios una enorme libertad para escoger entre multitud de servicios y realizar los procesos de compra-venta con la mayor precisión y comodidad.

La valoración de un inmueble, por ejemplo, es uno de los servicios que ha aterrizado en el medio digital pata ayudar a los ciudadanos a conseguir el mejor precio por sus casas, conocer el mejor momento de compra o venta y obtener una completa panorámica del mercado local.

Uno de ellos es VALOOHome.com, han llegado al universo digital para ofrecer a los usuarios un servicio rápido, fácil y asequible en la tasación de sus inmuebles eliminando los intereses ocultos de terceras partes.

Se trata de un servicio de valoración de inmuebles completamente independiente en tiempo real.

A través del desarrollo de complejos algoritmos de cálculo que analizan una gran cantidad de BBDD de datos cualquier persona puede valorar inmueble al momento simplemente introduciendo la dirección, sin necesidad de tener ninguna referencia catastral.

Pero hay más. Gracias a la combinación con otro algoritmo, VALOOHome es capaz de poner en contexto los datos para ofrecer una visión del histórico del precio del inmueble y lo que es más importante, un pronóstico de la evolución del precio futuro.

De esta manera, la herramienta no solo ayuda a encontrar el mejor momento para la venta sino también a obtener la máxima rentabilidad gracias a que permite comparar el inmueble con otros de la zona y saber si está por encima o por debajo de la media.

Estas conclusiones se desprenden del índice VALOOIndex, que muestra, de un solo vistazo todos los servicios en radio de 1km, categorizados por restaurantes, salud, educación y banca, con su respectiva puntuación de calidad por categorías, calculada en base a las opiniones que las personas han hecho de esos servicios.

Las ventajas del mundo online se contagian, así, a un sector tan tradicional como el inmobiliario abriendo la posibilidad a los interesados en vender o comprar una casa de olvidarse de intermediarios como entidades bancarias o agencias, ahorrar tiempo y, sobre todo, y más importante, conseguir el mejor precio.

5. Audiovisual/Musical

La industria de los contenidos y el entretenimiento ha sido una de las que más se ha transformado a raíz de la expansión del universo 2.0.

Si hace dos décadas acudíamos a los videoclubs a alquilar los mejores estrenos de cine, la digitalización ha provocado el salto de estos establecimientos a la esfera online y de forma mejorada gracias a la ampliación de la oferta de contenidos y unas tarifas mucho más baratas que en el mundo offline.

Al mismo tiempo, también la industria musical ha cambiado de manera radical con la aparición de iTunes o Spotify. Dos modelos de negocio absolutamente revolucionarios que ponen en manos de los consumidores la libertad de elegir lo que quieren escuchar, cuándo y cómo, relegando a que los famosos CDs y las cintas de cassette sean ya un verdadero artículo vintage.

Via: Marketing Directo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s