Los operadores de telecomunicaciones ante el auge de la economía digital

Un menor peso en la industria de las telecomunicaciones y la ‘commoditización’ de su principal activo obligan a un cambio de paradigma a los principales operadores.

Los modelos de negocio y las infraestructuras que soportan al sector de las telecomunicaciones están en jaque. Justo en el momento en que la economía digital está floreciendo y en que la hiperconectividad se antoja como una realidad, las ‘telco’ podrían morir de éxito conforme se vaya aproximando la cuarta revolución industrial.

El tráfico total de datos móviles se ha multiplicado por 4.000 en los últimos 10 años y 400 millones de veces en los últimos 15 años. Una cifra que, con las telecomunicaciones como facilitador de la digitalización, no hará sino aumentar: se pronostica que los flujos de datos anuales llegarán a 44 billones de gigabytes en 2020, 10 veces más que en 2013.

Pero este incremento exponencial -y sus notables impactos en la creación de nuevos negocios y la consolidación de las TIC como base de cualquier aventura disruptiva- no se podrá realizar a menos que dispongamos de una conectividad fiable y segura, capaz de dar soporte no sólo a un número creciente de dispositivos (a causa del Internet de las Cosas) sino a tecnologías que exigen una calidad de la conexión nunca antes vista (casi rozando la cobertura plena y la latencia cero), como los drones o los coches autónomos.

Este cambiante escenario abre todo un abanico de oportunidades a los operadores de telecomunicaciones que, sin embargo, no están terminando de aprovechar. Incluso el Foro Económico Mundial tildaba hace un año de “desconexión sistémica” la relación entre las nuevas tendencias de conectividad y el papel que estaban desempeñando las principales ‘telco’ mundiales.

Tan sólo hemos de observar algunas cifras para darnos cuenta de cómo los operadores de telecomunicaciones se están quedando atrás a la hora de sacar provecho de la nueva economía digital.  La intensa guerra de precios en el mercado minorista ha provocado ya un descenso de entre el 13 y el 36 por ciento a nivel mundial en ingresos por usuario. En paralelo, los costes se han disparado, principalmente en inversiones en nuevas redes que supondrán un desembolso agregado de más de dos billones de dólares en la próxima década, según el FEM.

Nos enfrentamos, por tanto, a un escenario donde la oferta tradicional de telecomunicaciones se está convirtiendo en una ‘commodity’ más, sin el menor interés competitivo y con precios cada vez más similares en la industria. Ello ha obligado a las ‘telco’ a buscar nichos de negocio en nuevas industrias que desbloqueen algo de valor añadido a sus cuentas. Pero, como vemos en la siguiente gráfica -cortesía de Accenture- la industria tradicional de las telecomunicaciones está soportando a duras penas el impacto de los nuevos actores que trae consigo la revolución digital.

Mientras que en 2010 los operadores fijos y móviles representaban el 33,2% de la facturación del mercado de las telecomunicaciones a escala global, en 2015 esta cifra cayó al 30,2%. para 2018 se esperaba una leve recuperación de esta cifra (32,8%) que, sin embargo, sigue siendo negativa si unimos a las ‘telco’ con sus aliados convencionales: los fabricantes de semiconductores y equipamientos de red. Entre todos, pasarán de representar un 58% del mercado hace siete años al 45% el próximo curso.

¿Quiénes han tomado esa posición de control sobre la industria? Ateniéndonos siempre a lo datos proporcionados por esta consultora, vemos como los fabricantes de dispositivos disparan su cuota de mercado (24,4% al 33,5%) y los creadores y agregadores de contenidos (incluyendo en esta parcela a compañías como Facebook, Netflix o Spotify) crecen de forma exponencial del 13,3% al 18,3% en apenas ocho años. Y, sin embargo, el peso de los distribuidores de contenidos audiovisuales por cable o satélite -terreno donde Movistar ha hecho una milmillonaria inversión con la compra de Canal+ y numerosos derechos de retransmisión- se mantiene plano, en torno al 34,5%.

Tabla de salvación

Ante este palpable cambio de paradigma, el Foro Económico Mundial ha puesto en marcha una Iniciativa de Transformación Digital en la que, entre otras cuestiones, está evaluando las causas de esta “desconexión sistémica” y sus posibles soluciones.

De acuerdo a los expertos de esta institución, las ‘telco’ deben llevar a cabo grandes transformaciones internas de cara a subirse de nuevo al tren de la digitalización, principalmente tomando una posición más proactiva en el despegue de nuevas tendencias TIC, dotándose de agilidad (lo cual implica acabar con las estructuras obsoletas y casi funcionariales de las antiguas ‘telco’ estatales) y focalizándose en nuevas redes que -mediante su explotación directa o con partners- aceleren la llegada del IoT y otros avances que están a la vuelta de la esquina.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

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